Hablemos Derecho

Los derechos y obligaciones del matrimonio

yassA todos en algún momento nos ha causado interés saber sobre esa “institución” que le llaman matrimonio. Me recuerdo de un mal chiste de abogados en donde se dice que “nadie se casa con una institución”. Yo nunca le he encontrado lo gracioso.

En el transcurso histórico de los pueblos a través de rituales se hacía la manifestación pública de la unión de esas dos personas para que se conociera la pertenencia de la mujer en referencia a un hombre. Actualmente no hablamos de pertenencia, pues vemos en el matrimonio la expresión voluntaria de dos personas para unirse con el objetivo de desarrollar un proyecto de vida en común bajo la premisa de una unión permanente, que Usted identifica con la siguiente frase: “hasta que la muerte nos separe”.
La celebración del matrimonio implica que los contrayentes asisten ante ese funcionario para manifestarle su deseo de casarse y ante esa solicitud primero realizará un trámite que se denomina “presentación matrimonial” y después de ello celebrará otro que le dicen “registro del matrimonio” que es el de la ceremonia frente al juez y donde se firma el acta de matrimonio.
Ya que tenemos creado el matrimonio, y que podemos hacerlo evidente a través de esa acta, surgen una serie de derechos y obligaciones.
Permítame explicarlo con el siguiente ejemplo: Cuando Usted entra a comer a un restaurante tiene obligación de pagar la cuenta de lo que se comió. Pero también tendrá el derecho de utilizar el lavamanos. Todos debemos cumplir con el pago de la cuenta por lo que se ha consumido en alimentos. Es optativo que utilice el lavamanos. Pero si desea hacer uso del lavamanos se le debe permitir.
Cuando hablamos de obligaciones, esto es, de las reglas que los cónyuges deben cumplir por haberse celebrado el matrimonio tenemos las siguientes:
1. Guardarse fidelidad.
2. Ayudarse mutuamente
3. Vivir en el mismo domicilio, que le denominan “familiar” o también le denominan “conyugal”.
Cuando hablamos de derechos, esto es, de las reglas que están colocadas para materializarse de ser posible, son las siguientes:
1. De común acuerdo, planificar el número de hijos y la diferencia de edades entre ellos.
Este derecho estará condicionado a la posibilidad biológica de la procreación, y en caso de que haya las condiciones fisiológicas, se puede hacer efectivo.
Deber de fidelidad. Ese deber de fidelidad obedece principalmente a un principio de orden social que es el de proteger a la familia monogámica. Está indicada como una obligación por la legislación civil, e independientemente de esto se impone una sanción penal a aquellas personas que estando casadas contraigan otro matrimonio con las formalidades legales, que a esto se le llama bigamia.
El segundo punto, mencioné la obligación de la ayuda mutua que a eso se le conoce como el deber de asistencia. Este deber se manifiesta con en el apoyo recíproco tanto de orden moral como económico entre los cónyuges.
En lo relacionado con el punto tres, es decir, el deber de vivir en el mismo domicilio, a esto se le denomina deber de cohabitación que no es otra cosa que los cónyuges deben habitar la misma casa.
Para que se constituya ese domicilio que le llaman conyugal o familiar, los cónyuges deben de vivir en una casa en donde la única familia que habita sea la que han formado. Bien dice el dicho que el casado casa quiere.
La ley establece causas justificadas por las cuales se permite la suspensión de esa obligación, que son las siguientes:
• Que uno de los cónyuges se traslada a país extranjero, si lo hace para prestar un servicio público;
• Que uno de los cónyuges se establezca en un lugar insalubre o indecoroso;
• Cuando uno de los cónyuges intente ejercitar o haya ejercitado una acción civil en contra del otro, sea de nulidad de matrimonio o de divorcio; y
• Cuando uno de los cónyuges intente denunciar, o haya denunciado, la comisión de un delito, atribuyendo ésta al otro cónyuge.
A todo esto, la siguiente es una muy buena pregunta. ¿Y le puedo hacer cumplir cabalmente todas estas obligaciones a uno de los cónyuges? Es una respuesta que debo contestar en dos partes.
La primer parte de la respuesta es un “no”. Aunque fuéramos con un juez a solicitarle que imponga estas conductas, sería materialmente imposible que se ponga un policía específico a un cónyuge para que se abstuviera de ser infiel, o en su caso obligarlo a dormir en el domicilio conyugal.
La única obligación que sí se puede imponer es la de la proporción de alimentos, en la cual existe el derecho para obligar al cónyuge que se ha abstenido de proporcionar lo necesario para la manutención del hogar a que lo realice.
Mi correo electrónico es yasseralejandrodelcastillo@hotmail.com con mucho gusto atiendo sus inquietudes y sugerencias sobre temas jurídicos de los cuales deseen conocer.
Les envío mis atentos saludos

Sorry, you can not to browse this website.

Because you are using an outdated version of MS Internet Explorer. For a better experience using websites, please upgrade to a modern web browser.

Mozilla Firefox Microsoft Internet Explorer Apple Safari Google Chrome